Semaglutida y función muscular: lo que la evidencia reciente nos obliga a replantear
- Dra. Kyo-Sai Young

- 19 dic 2025
- 2 Min. de lectura
La semaglutida, agonista del receptor del péptido similar al glucagón tipo 1 (GLP-1), se ha consolidado como uno de los fármacos más eficaces en el tratamiento de la obesidad y la diabetes tipo 2. Sin embargo, su impacto va más allá del control glucémico y la pérdida de peso. La evidencia emergente obliga a analizar su efecto sobre la masa y la función muscular, especialmente en poblaciones físicamente activas.
Un estudio publicado en Cell Metabolism (2025) evaluó los efectos de la semaglutida en un modelo de obesidad inducida por dieta. Los autores observaron una reducción significativa del peso corporal y de la masa grasa, acompañada de una disminución moderada de la masa magra. No obstante, el hallazgo más relevante fue que la capacidad de generación de fuerza muscular disminuyó en mayor proporción que la pérdida de masa, particularmente en músculos de contracción rápida.

Este desacoplamiento entre masa muscular y función plantea un punto crítico desde la medicina deportiva y la prescripción de ejercicio. La reducción de masa magra inducida por semaglutida no parece corresponder necesariamente a una atrofia patológica, sino a una normalización parcial de la masa muscular previamente aumentada por la obesidad. Sin embargo, la reducción funcional observada sugiere que el impacto del fármaco no puede evaluarse únicamente mediante composición corporal.
Desde una perspectiva clínica, estos hallazgos refuerzan la necesidad de monitorizar la función muscular, no solo el peso o la masa magra, en pacientes tratados con semaglutida. En personas físicamente activas y deportistas, el riesgo no radica exclusivamente en la pérdida de músculo, sino en la posible disminución de la capacidad funcional si el tratamiento no se acompaña de entrenamiento de fuerza estructurado y una adecuada disponibilidad energética y proteica.
La semaglutida no es un fármaco orientado al rendimiento deportivo. Su valor reside en el manejo de la enfermedad metabólica. No obstante, en contextos donde el movimiento y la fuerza son determinantes —como el deporte o la rehabilitación— su uso exige un enfoque integrado que combine farmacología, nutrición y ejercicio.
La evidencia actual no invalida el uso de semaglutida, pero sí redefine cómo debe evaluarse su impacto. En medicina metabólica moderna, el objetivo no es solo perder peso, sino preservar función.
Karasawa T, Choi RH, Meza CA, Rout S, Drummond MJ, Chaix A, Funai K. Unexpected effects of semaglutide on skeletal muscle mass and force-generating capacity in mice. Cell Metab. 2025 Aug 5;37(8):1619-1620. doi: 10.1016/j.cmet.2025.07.004. PMID: 40769122.





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